Francia prohibió que los influencers hablen sobre cirugías o dietas mágicas

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En los últimos años, el rol de los denominados influencers se puso bajo la lupa. Es que estas personas, que pueden ser “seguidas” por algunos usuarios o contar con millones de “fans”, se convirtieron en verdaderos protagonistas de la cultura digital actual. Más aún cuando se trata de adolescentes.

Es por este motivo que una nueva ley aprobada recientemente en Francia se convirtió en pionera en la regulación de su actividad. Decidió ponerle un freno a las recomendaciones sobre cirugías o dietas mágicas, acciones que se enmarcan en el denominado “intrusismo médico”.

Lo cierto es que esta práctica perjudica a cientos de personas en todo el mundo, más aún cuando los “supuestos médicos” se dedican a realizar intervenciones estéticas o cirugías.

Es una situación que fue alertada hace más de cinco años por la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora y que, en la actualidad, vemos en las noticias cuando figuras del espectáculo narran las secuelas de estas intervenciones.

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“Es nuestro deber como entidad científica alertar a la población sobre estos hechos criminales, que en forma clandestina también se realizan en nuestro país sin el debido control, denuncia sanitaria, mediática o judicial; transformándolo en un problema sanitario de suma gravedad e impacto social”, habían afirmado en ese momento mediante un comunicado.

Qué es el intrusismo médico
Se denomina “intrusismo médico” cuando una persona, sin título o experiencia sanitaria, brinda consejos sobre una enfermedad o cómo seguir una dieta específica. Según los expertos, este comportamiento se pueden contar por miles cuando se analizan las denuncias, reclamos y quejas que surgen de redes sociales.

Incluso, distintos estudios realizados advirtieron sobre el impacto que tiene este comportamiento en gran parte de la población, en especial en los niños y adolescentes.

Asimismo, estos actores digitales, que son denominados como influencers en muchos espacios, pueden incluso autodenominarse como médicos, pero evitan brindar una matrícula, número habilitante para realizar prácticas médicas.

También se apoyan en experiencias personales, dejando de lado aspectos esenciales del quehacer sanitario, como son su actualidad médica, historia clínica o enfermedades de base, popularmente conocidas como comorbilidades.

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La opinión de un profesional de la nutrición
Al respecto, el médico nutricionista Alberto Cormillot (MN 24.518) había advertido, en diálogo con Infobae, que “hay millones de búsquedas en Google y una de cada 20 es sobre salud. Es decir que, cada minuto hay 70 mil consultas sanitarias en este buscador, pero solo 1 de cada 10 llega a un lugar serio”.

Aseguró que algunas personas consultan en internet antes de ir al médico, para después ver si corroboran con el profesional. Otras consultan primero con el médico para después corroborar con Google. Y otras consultan directamente con el buscador web en lugar de ir al médico. “Ahí es donde está la complicación porque es como una ruleta rusa. Todo depende de dónde haya caído”, indicó.

“Son un curanderismo más”, resaltó el experto al advertir que esta situación también se advierte mediante Whatsapp, donde incluso, cuando se trata de dietas, se suma un coach.

“No tienen validez científica, se trata de tratamientos basados en la superstición, por ejemplo el tratamiento de la obesidad es una combinación de atención médica, nutricional, actividad física y grupos de apoyo de personas recuperadas que complementan, pero no sustituyen al profesional de la salud”, agregó.

Fuente: Red de Medios